Aerografía

 

La Aerografía es una técnica pictorica que consiste en pulverizar pintura sobre una superficie. No se trata de una técnica moderna, ya que en la prehistoria nos encontramos con pinturas rupestres realizadas con esta técnica. Soplaban por un hueso hueco o una caña la pintura que tenian en su propia mano o en cualquier otro recipiente y conseguían salpicaduras.

Actualmente se usa el aerógrafo, que es la herramienta que unida a un compresor de aire permite que la pintura salga pulverizada. En el interior del aerógrafo se une el aire y la pintura, con lo que se crea un chorro a presión que sale por la boquilla. Es un instrumento de gran precición que consigue efectos espectaculares, como degradados y fundidos sin marcas de pinceladas. El resultado es un acabado limpio, realista y en el que podemos imitar cualquier textura. 

Podemos utilizar la aerografía en cualquier soporte: ilustración en papel, retoque de fotografía, murales, maquetas, pintura textil, pintura de cascos y carrocerías, etc.

En mis dibujos suelo emplear la aerografía como técnica principal pero suelo combinarla con otras técnica para obtener unos resultados más realistas.